El fútbol "no" es para todos.
Por Gabriel Medina
En el estadio de Atlético de Tucumán, el lunes pasado, se vivió un partido particular: el que disputaron San Jorge y San Martín. La medida que tomaron los dirigentes para que se jugara el encuentro a puertas cerradas causó una sensación al hincha del fútbol que dio a pensar.
Ya desde que el hincha se iba acercando al estadio no era un clima festivo: las calles estaban vacías de vendedores ambulantes y de esos simpatizantes que esperan con ansias entrar a ver a su equipo. Las tribunas, vacías, sin banderas, sin cánticos que alienten a los jugadores, sin papeles que se arrojan al momento que los equipos salen de los túneles, sin fotografías previas ni entrega de alguna plaqueta. Todos estos elementos les faltaron a este encuentro.
La medida de que el partido se jugara a "puertas cerradas" pero con dirigentes de ambos clubes y la prensa especializada como únicos espectadores. Cuestión que en la realidad no ocurrió, ya que se pudo observar hinchas conocidos por ambas facciones y hasta barras bravas del Club de Atlético Tucumán.
¿A qué se debe que tomen las medidas de jugar a puertas cerradas? ¿A la seguridad? Si ese era el motivo, no se cumplió para nada. Se dio todo lo contrario, permitiendo el ingreso de personas que no debían ingresar, de quitarle a ese hincha que ama el fútbol sin violencia, al que sólo le interesa ver el encuentro y alentar por su equipo. Ese hincha lo pudo ver gracias a que lo transmitía un canal local, o escucharlo a través de la radio. ¿Pero es necesario que se le quite la posibilidad de ingresar a una persona sin antecedentes de violencia, que siempre paguen justos por pecadores?
Creo que los dirigentes deberían tomar el toro por las astas y cambiar las cosas de una vez por todas, que se den cuentan que los violentos están ganando esta pelea, que se creen dueños de los clubes y le hacen un daño enorme al fútbol argentino y si las cosas no cambian, solamente las personas que no son dirigentes, ni periodistas tendrán que ver los partidos desde su casa, si es que tienen la suerte que lo transmita algún canal.
Creo que los dirigentes deberían tomar el toro por las astas y cambiar las cosas de una vez por todas, que se den cuentan que los violentos están ganando esta pelea, que se creen dueños de los clubes y le hacen un daño enorme al fútbol argentino y si las cosas no cambian, solamente las personas que no son dirigentes, ni periodistas tendrán que ver los partidos desde su casa, si es que tienen la suerte que lo transmita algún canal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario